Maldita espera

El dolor de cabeza me persigue. Cuando duermo demasiado —más de siete horas— la jaqueca o la migraña —qué más da cómo la llame— despierta conmigo y no me abandona hasta que la asusto con un par de pastillas blancas, un poco de cafeína y algo de sol. Hoy se empeña en quedarse y se... Leer más →

El Nublao

Al caer el sol, Teofilo tenía por costumbre pararse en La Tasca, siempre acompañado de su único hijo. A aquellas horas, los parroquianos estaban de vuelta de las tareas del campo, o de dar de comer a los animales. Se juntaban a tomar unos chatos de vino y algún que otro porrón con sifón, o... Leer más →

El culo de la cabaretera

“Preveo una tarde aburrida. Las nubes oscuras no dejan ver ni un ápice de cielo azul, tampoco la luz intermitente del pararrayos de la Tour Eiffel. Lloverá. En Paris siempre llueve en abril. El resto del año también, aunque haya tardes de primavera como la de ayer en que el buen tiempo permite pasear por... Leer más →

La vitrina

No veía a Mónica desde el verano del dos mil cuatro, cuando regresó de cubrir una colaboración con Andrew Davidson, un microbiólogo de fama internacional. National Geographic les había encargado un reportaje sobre los cambios en la dieta de los pingüinos en los confines del Mundo. En aquella ocasión me visitó en mi casa de... Leer más →

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Corazón de mandarina

Relatos y otras letras de Natalia B. Valdés

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