Instafoto?

Vivimos en lo inmediato. El tiempo que antes se prolongaba durante veinticuatro largas horas, lo aceleramos y, en el mismo tiempo hacemos millones de cosas a una velocidad supersónica. Hemos abandonado la calidad de la elaboración del producto, el mimo, el detalle. Da igual el tipo de cosas que mencionemos. Todo tiene que ser ya.... Leer más →

A la orilla del río

El portazo retumbó en toda la estancia haciendo temblar los cristales de las ventanas. Corrió cuesta abajo huyendo de su propia vida y buscando el lugar que jamas lograría alcanzar dentro de aquel clan en el que nunca le sirvieron el plato de cocido o de ensalada. Quince años de desprecios no habían sido suficientes.... Leer más →

En la playa

Segunda parte de “La fiesta” Mi mano izquierda se deslizaba sobre la piel aterciopelada, llegando con la yema de los dedos a dónde la vuelta atrás era casi imposible. La excitación carecía de sentido racional. Alguna vez me había imaginado como podía ser acariciar a una igual a mi, y sin poder evitarlo mis dedos... Leer más →

La fiesta

El graznido de las gaviotas, el tintineo de los cabos y las olas chocando contra el casco eran los únicos sonidos que rebotaban en mi cerebro produciendo un eco doloroso que se iba deshaciendo a medida que transcurrían los minutos

Frente al olmo

Bajo el olmo II El silencio no se calla, las voces atronan en el estómago y el puño comprime un par de dedos por debajo del esternón. Nadie se está muriendo. Pero muchos agonizan ante la impotencia de no poder cambiar la realidad. Ansiedad. Las cigarras frotan sus patas hasta suicidarse en estos días de... Leer más →

Bajo el olmo I

Buscaba alcanzar la luna y por las tardes se dejaba acariciar por el sol. Temeroso de las tormentas, lloraba en cuanto las nubes se tornaban de gris oscuro y los pájaros revoloteaban inquietos de un lado a otro. Solía mirar al suelo buscando al ejército de hormigas alineadas de a una, o tal vez de... Leer más →

En el patio

Los troncos contra la pared, esperan amontonados, unos al lado de otros, haciendo un monton, asomando sus aros. Son troncos de acebuche, de almendro, de algarrobo. Los hay de todos los grosores, perfectamente cortados, a la misma longitud. Están secos. Se secaron antes de que llegara el invierno. Este invierno ya no se quemarán en... Leer más →

Al norte de mi vida

Aquella mujer de piernas infinitas, salió por la puerta dando un portazo. Cerré los ojos y me froté la cara con las manos. Me giré y miré a un horizonte sembrado de tejados, chimeneas y campanarios. Una ciudad de ventanales que esconden historias como la mía. Comencé a trabajar en este edificio a los catorce... Leer más →

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